En el contexto actual global y de cambio permanente, sólo hay una certeza: la organización debe ser dinámica, es decir, evolucionar inteligentemente con el entorno.Javier Fernández Aguado, uno de nuestros mayores expertos en gobierno de personas y organizaciones habla del alma de las organizaciones. Seguramente esté de acuerdo con su postulado, pero en línea también con su pensamiento de lo que no me cabe la menor duda es que las organizaciones tienen cuerpo y mente.

En el contexto actual, estamos asistiendo a una transformación de la empresa que está pasando de ser menos jerárquica y piramidal a más flexible y participativa, lo que en este sentido desarrollar las capacidades dinámicas de flexibilidad y velocidad va a suponer ventajas competitivas más importantes que la fortaleza, que en sí misma quizá fuera una clara ventaja en tiempos pretéritos con mercados locales y estables, pero no tanto en el contexto actual y futuro donde prevalece la globalidad y el dinamismo. Parece pues que el objetivo a medio plazo es incrementar estas capacidades con el fin de mantener la competitividad sin importar las cambiantes circunstancias, o mejor aún, aprovecharlas para ganar en ella. Sería algo así como surfear, en lugar de luchar contra las olas.

Sin embargo la capacidad de resistencia, que se encuentra directamente ligada a la sostenibilidad, será el valor más seguro a largo plazo. Será por tanto la equilibrada combinación de la resistencia, junto con la flexibilidad y velocidad, lo que las empresas deben tratar de desarrollar con independencia de su tamaño. Para conseguirlo no sólo se requiere una gerencia muy activa y un personal muy competente, sino también un modelo estructurado que nos permita identificar y desarrollar esas potencialidades.

Y todo ello fundamentalmente porque la innovación continua y sistemática, la gestión y desarrollo del talento y la gestión del cambio se convertirán en los principales ejes de ventaja competitiva, dentro de un nuevo paradigma en el que prevalecen valores como la creatividad, la innovación, el conocimiento, el aprendizaje y la mejora continua, poniendo especial énfasis en la ligereza de estructuras y en los procesos y procedimientos donde primarán las relaciones informales, más que los resultados.

En este sentido el debate de la rentabilidad de las empresas, según sea su tamaño, parece tocar a su fin. La dinámica cambiante a la que sin pretenderlo se ven sometidas las organizaciones, hace que a las ventajas específicas de las grandes frente a las pequeñas, puedan oponerse las ventajas potenciales que pueden desarrollar estas últimas frente a las anteriores. En la actualidad, las empresas grandes ya están tratando de desarrollar las capacidades de las PYMES en los puntos fuertes que estas últimas poseen (velocidad y flexibilidad); es por ello que las empresas pequeñas deben de aprovechar cuanto antes sus potencialidades.

En definitiva, la capacidad dinámica de las organizaciones (la capacidad de movimiento) es la que va a determinar el futuro de las mismas. Para generar esa capacidad, debemos comprender desde una nueva disciplina que se abre paso en el Management, la Psicomotricidad Organizacional, cómo identificar y desarrollar las capacidades psicomotrices potenciales de nuestra organización si queremos mantener y crear nuevas ventajas competitivas. Para ello la Psicomotricidad Organizacional, estudia y aplica los mismos principios de movimiento inteligente del cuerpo humano, a la organización. El movimiento inteligente significa evolucionar con la máxima eficacia y con el mínimo coste.

Hablamos por tanto de potenciar las capacidades físicas (los recursos) y psíquicas organizacionales (desde las personas) de manera equilibrada y con la conveniente coordinación, lo que va a permitir mantener y crear las fuentes de ventaja a pesar de los cambios. O dicho de otro modo, aprovechar mejor los cambios para sacar partido de ellos, potenciando o creando nuevas ventajas competitivas antes que la competencia.

¿Cómo nos movemos frente a los cambios?. ¿Cómo estamos reaccionando en esta crisis?. ¿Cuáles son nuestras capacidades psicomotrices en potencia?. ¿Cómo podemos identificarlas?. ¿Cómo podemos desarrollarlas?. Estas y otras preguntas deberían tener respuesta en toda organización.

«Ignacio Bernabé es el creador e impulsor de la Psicomotricidad Organizacional, como una nueva disciplina del Management». Si deseas más información, estaré encantado de ayudarte. Contactame en info@ignaciobernabe.com

Este post fué publicado el 25 de abril de 2010, en el diario El Levante EMV (Trabajo y Formación). Ver artículo: Mens sana in corpore sano

1 comentario

  1. Hola soy de argentina estudiante de lic en psicomotricidad de tercer ano , quisiera saber donde podria estudiar psicomotricidad organisacional??
    Gracias.

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